La cuarentena ha sido especialmente productiva para el artista iraní Salman Khoshroo, que se ha pasado los días de encierro creando una serie de retratos de lana basados en esta inusual experiencia. Khoshroo comenta que tiene algo de terapéutico lo de tejer caras vibrantes con estas fibras inanimadas, que le trajo algo de compañía y consuelo durante estos raros tiempo. El artista también comenta que la lana funciona particularmente bien para retratar ciertas partes como el cabello, brindando calidez y realismo a sus obras.


Para Salman Khoshroo, el proyecto representa la primera vez que experimenta con lana. «Mi objetivo es hacer esculturas de lana a todo volumen y desarrollar algunas de las ideas de este proyecto inicial«, explica el artista. Khoshroo, que es un pintor autodidacta, ha usado la lana para hacer gestos expresivos y barridos similares a los de las pinceladas. «Cuando miro a los artistas de fieltro, su enfoque consiste principalmente en pinchar la lana en formas condensadas«, continúa el artista. «En mis pinturas me inclino a hacer gestos de barrido y encuentro que la lana es un material que fluye maravillosamente«.


El artista agrega que hacer retratos masculinos a partir de un material habitualmente percibido como femenino es parte de su viaje personal para reinterpretar la condición masculina. «Mi arte juega con las expectativas y percepciones de la imagen humana«, dice Khoshroo. «Es una obsesión tomar materiales inanimados como la pintura y darle forma a una cara que encarne un alma humana. por alma no me refiero a una noción religiosa o espiritual, la idea es más sobre las emociones, la inteligencia y el carácter «.

SALMAN KHOSHROO WEBSITE